No molestar⛔
Texto: Raquel Pino, de Piecitos en Casa. Fotos: Piecitos en Casa

Vivimos en un mundo que, por lo general va muy deprisa, solemos ir con prisas y acelerados y tenemos en la cabeza mil cosas a la vez. Muchas veces vamos tan estresados por la vida, que nos perdemos los pequeños detalles, en ocasiones sí somos conscientes de ellos, pero no nos tomamos el tiempo necesario para saborearlos, otras veces nos damos cuenta de ellos tarde, cuando ya se han perdido y otras ni siquiera somos conscientes. Estamos acostumbrados a este «batiburrillo mental» aunque no nos guste.

Por eso mucha gente hoy en día intenta conseguir «mindfulness», el mindfulness no es otra cosa que parar esa cabeza que va a mil y centrarse al 100% en una sola cosa, en el aquí y el ahora. Para conseguir ese estado de paz, los adultos tenemos que concentrarnos mucho, practicar e incluso recibir clases de profesionales que nos guíen en esta tarea.
A los niños y niñas pequeños no les hace falta toda esa preparación, les sale solo.
Cuando un niño pequeño juega concentrado en algo, está en eso al 100%, es su aquí y su ahora. Cuando le veamos así, no tenemos que interrumpirle, ni molestarle, ni guiarle. Tan sólo tenemos que observar desde un segundo plano e interceder sólo si es el menor el que nos reclama.


Cuando una pequeña está explorando sola con un nuevo material, con unas piezas, unas telas, la tierra,…(lo que sea, vaya) todos sus sentidos están centrados exclusivamente en lo que está haciendo, construyendo, manipulando, probando, ¡TODOS!
Si la interrumpimos, le rompemos ese maravilloso estado de concentración, estamos impidiendo que desarrolle su capacidad de atención, le rompemos ese estado de entusiasmo en el que se encontraba, le hacemos dudar de sus propias capacidades, le estorbamos en su aprendizaje, le privamos de que descubra ciertas cosas por sí misma y adquiera así confianza, seguridad y autonomía.

María Montessori tiene varias frases respecto a esto que deberíamos grabarnos a fuego en nuestras mentes:
«Todos los niños aprenden por medio del juego, porque el juego es el trabajo de los niños».
«Cualquier ayuda innecesaria es un obstáculo para el desarrollo»
«El niño que tiene libertad y oportunidad de manipular y usar su mano en una forma lógica, con consecuencias y usando elementos reales, desarrolla una fuerte personalidad»
«El niño era atraído por un objeto, fijaba toda su atención, y se ponía a trabajar sin descanso, con una concentración sorprendente. Y después de trabajar, entonces aparecía satisfecho, feliz y reposado «
«Tan pronto como la concentración haya comenzado, actúe como si el niño no existiera, naturalmente se puede ver lo que está haciendo, pero sin que se dé cuenta»
