Juego libre: aprendiendo a través de la experiencia.
Texto: Teresa Rivera, de La Casita de las Estrellas. Fotos: Teresa Rivera, de La Casita de las Estrellas

Una de las premisas más importantes que tenemos las madres de día es que nuestras casitas estén llenas de juego.
El juego es una necesidad y un derecho fundamental en la infancia, a través del juego conocen el mundo, los objetos, los materiales, aprenden a relacionarse, a integrar lo que les rodea.
A través del juego expresan emociones y sentimientos, recrean escenas de la vida cotidiana, integran experiencias que necesitan revivir para entender, desarrollan las posibilidades de aprendizaje a travésde la experiencia…
El juego es fundamental para su desarrollo armónico y como dice Franceso Tonucci: ‘ Todos los aprendizajes de la vida se hacen jugando’.

En las casitas de las madres de día se fomenta el Juego libre, un juego espontáneo, autónomo, que sale de su interés y necesidad, donde pueden decidir con qué jugar, cómo jugar y cuánto tiempo estar en ese juego.
Para que se pueda dar ese juego libre de forma armónica y óptima tenemos un espacio adaptado a niños y niñas, con materiales adecuados a su edad y que están a su alcance, un espacio seguro, calmado, limpio, ordenado, armónico, estético…todo ello es clave para que se pueda dar ese juego libre.
Y el juego libre significa que niños y niñas juegan tomando sus propias decisiones pero es un juego en el que no están solos, sino que estamos presentes, disponibles, observadoras, con atención plena y consciente, nos entregamos al momento para disfrutar, para que sientan nuestra presencia de verdad, y ésto va a generar un ambiente cercano, calmado, cómplice seguro…donde ellos y ellas saben que estás.


Sabemos la importancia de no intervenir en su juego ni interferir en sus aprendizajes, siempre cerca y presentes por si se les presenta algún riesgo, dificultad o peligro, pero siendo conscientes de la importancia de no dirigir su juego, ni corregir, intentando no hacer juicios de su práctica.
El juego libre conlleva atención, observación, imaginación, creatividad, memoria, hipótesis, posibilidades, ensayo-error, movimiento, disfrute, conexión, control del cuerpo, conocimiento de habilidades, necesidades e intereses…con este juego se logran aprendizajes significativos que llegan a través de la propia experiencia y que con ellos se logran aprendizajes reales donde ha habido implicación, esfuerzo, emociones, capacidad…
Las madres de día tenemos variedad de materiales que son desestructurados, abiertos…con los que las posibilidades de juego son infinitas y pueden enriquecerse y nutrirse de ellos para lograr ese aprendizaje. Son materiales cotidianos, naturales, variados…que no necesitan explicación ni ninguna intervención adulta. Materiales que ponemos a su disposición y presentamos de una manera visible, estética, ordenada, armónica, fácil de coger y manipular.
El juego es un placer para ellos/as y es la mejor forma de vivir la infancia, ver la vida con ojos de niño es la forma más auténtica de mirar el mundo.

