¿Y qué ropa le pongo?

¿Y qué ropa le pongo?

Texto: Silvia López, de La Casa de LuMa Fotos: La Casa de LuMa. Pixabay


Es una pregunta que muchas familias nos hacéis a las madres de día y la respuesta, creo, es la misma en todas las casitas: ropa cómoda.


Hay dos razones fundamentales porque la ropa sea cómoda. La primera, para que no interfiera en el movimiento libre. Tanto si son bebés que comienzan a hacer sus primeros desplazamientos como si son ya niños mayorcitos, la ropa no debe estorbar el gateo, andar, correr, saltar, trepar… Quizá aún sus movimientos son «torpes» porque están en fase de aprendizaje y si una tela se interpone lo puede complicar más e incluso hacerlo peligroso.

La segunda razón es que la ropa les permita ser autónomos. Una de las bases de las casitas de madres de día es fomentar la autonomía y que ellos sean capaces, dentro de sus posibilidades, de descalzarse, calzarse, vestirse y desvestirse.



La temperatura también es importante. Un bebé no sabe decir si tiene frío o calor pero sí puede sentirse incómodo. Los niños están en constante movimiento con lo que incluso en invierno pueden pasar calor si están muy abrigados. Por ley (aunque también por sentido común) las casas de las madres de día están totalmente climatizadas y en invierno la temperatura debe ser igual o superior a 20 grados, sumando el movimiento, puede hacerlos sudar.

¿Y cuándo salimos al exterior? Las madres de día pedimos a las familias que nos traigan ropa impermeable, que no solo protege de la humedad, sino da una capa extra para las frías y entretenidas mañanas del invierno madrileño. Un buen y cómodo abrigo, gorro y bufanda o cuello son suficientes para explorar el exterior. No he hablado de guantes, porque además de ser incómodos para ellos, no les permite estar en contacto con la arena, palos, piedras y todo lo que sus manos y piel puede tocar.



¿Y en los pies?
En casa, a ser posible, deberían estar descalzos o con calcetines antideslizantes. Esto ayuda a la formación del pie y de la marcha.
Para el exterior existen el mercado muchas opciones de calzado respetuoso, desde zapatillas hasta botas de agua. Lo importante es que sean de su talla para que no les roce o les dificulte el movimiento.


Hay algo que repetimos mucho las madres de día cuando llega el invierno y dudáis qué ropa poner y es que no hay mal tiempo, sino ropa inadecuada.

¡En este post ya te os he dejado ideas para esta temporada!