Vivir en primera persona es aprender

Vivir en primera persona es aprender.

Texto: Raquel Pino, de Piecitos en Casa Fotos: Raquel Pino, de Piecitos en Casa.

Las madres de día no usamos fichas, ninguna, ni de colores, ni de medios de transporte, ni de animales, ni de comida, nada de nada. Nosotras queremos que los peques aprendan todo eso de forma real.
A estas edades a muchos peques les apasionan los medios de transporte, las sirenas de policía, bomberos y ambulancias, los camiones, las motos,… Y aunque a veces ven todas esas imágenes en cuentos e ilustraciones en el nido, cuando más lo disfrutan es en nuestras salidas diarias.

Todos los días salimos entusiasmados sabiendo que veremos motos, camiones, bicis, autobuses, el camión de la basura… Todas esas vivencias en primera persona les hacen conocer mucho mejor todo, conocer su función, sus características,…

En nuestras salidas diarias además de experimentar al aire libre, hacer ejercicio de motricidad gruesa, mejorar habilidades en el parque/campo,… también aprendemos sobre todo lo que nos rodea; vemos el efecto del otoño en el clima y en la vegetación, vemos cómo nos limpian la ciudad, vemos animales reales(diferentes aves, perros, conejos e insectos), aprendemos las primeras normas de educación vial, aprendemos los colores, las formas y tamaños con objetos del día a día de forma natural…


Seguro que habéis oído eso de que los pequeños son «esponjas», y es verdad, les apasiona aprender, tienen una curiosidad bestial por todo lo que les rodea y vivenciando todo mediante juegos, canciones y rutinas aprenden un montón de cosas nuevas. Disfrutemos con ellos de esos momentos sin prisas desde su mirada: ver el camión de la basura vaciar los cubos, el de limpieza limpiando las aceras con agua, los de jardines podando ramas, despidiendo al autobús que se aleja, viendo cómo los pajaritos se comen las miguitas que les tiramos, cómo nos sobrevuelan halcones o cigüeñas, cómo las hormigas llevan comida a su hormiguero, cómo nos moja la lluvia y cómo se crean los charcos, cómo cambian los árboles con el cambio de estación, o celebrando cuando se pone el semáforo en verde y va podemos cruzar. Para nosotros son pequeñas cosas casi insignificantes, pero para ellos son cosas alucinantes, ¡Dejémosles disfrutar y aprender de ellas!

«Lo maravilloso de la infancia es que cualquier cosa es en ella una maravilla»

Gilbert Keith Chesterton