Mix de edades, mix de emociones, mix de valores

Mix de edades, mix de emociones, mix de valores

Texto y fotos: Nebai Gordon, de La Tribu de Zurbano.

Las casas de madre de día son como la vida real. La presencia de compañeros de distintas edades proporciona valores como la empatía, la colaboración, el autoaprendizaje, la solidaridad, el trabajo en equipo, el respeto por los demás, la responsabilidad, la comprensión, etc.

La mezcla de edades tiene muchos beneficios. Las casas de madres de día recrean la sociedad de forma natural. Son una representación de la sociedad rica en valores en la que vivimos. Un lugar donde se aprende a través de la experiencia. En el caso de los más pequeños aprenden de los mayores y quieren ser como ellos.Esto promueve que se sientan motivados, atraídos por acciones y habilidades que pronto serán alcanzadas y son observadas con asombro y admiración. Crece en los más pequeños el deseo y el sentimiento del “querer hacer cómo…”, “yo también soy capaz de hacerlo”. De este modo, se potencia su autonomía, autoestima, independencia, lenguaje, capacidad motora,… Se vuelven más resolutivos. Los mayores sienten la responsabilidad de enseñarles y de cuidarles. Están dispuestos a ayudar a los más pequeños.

Las madres de día tenemos ante nosotras un escenario mágico. Por una parte, la mano del que se presta a ayudar, a colaborar, el gesto de orgullo del mayor ante lo que sabe hacer sintiéndose admirado. Su cara de felicidad refleja con orgullo lo alcanzado.Por otra parte, esa mirada con brillo en los ojitos de los más pequeños. Como si ante sus ojos tuvieran un superhéroe o una superheroína. Sobran las capas y los antifaces, sobran las palabras y las aprobaciones. Ante este escenario, las madres de día observamos, nos sentimos orgullosas por la tribu formada y disfrutamos de un sinfín de gestos y acciones que los peques nos regalan en nuestro día a día.

Decía María Montessori: “En los niños pequeños no existe envidia: no son humillados porque los mayores sepan lo que ellos aún no saben, porque sienten que cuando hayan crecido les llegará su turno. Hay un gran amor y admiración y una verdadera fraternidad”.